La historia de una ciudad, sus luchas, su cultura, su forma de crecer podría narrar desplegando los pósters políticos que han habitado sus muros.
El póster político, o estampa militante como lo ha llamado el Taller de la Gráfica Popular, siempre da en el blanco, es inequívoco y lleva la delantera marcando los puntos y momentos cruciales de la vida colectiva. El compromiso son el que están hechos y su papel como objetos críticos y de denuncia le da al póster la libertad y el valor de ser inmediato, radical e infalible.
El póster político busca la controversia y expresar claramente su posición. Rudos y espontáneos o sofisticados y refinados, son las estampas, las señales de la disidencia, de la oposición, de la inconformidad en una ciudad. Generalmente producidos con lo que esté a la mano y con los recursos que se tengan, se imprimen de la forma que sea posible: serigrafía, fotocopia, offset, litografía, etc. A veces son producidos por artistas reconocidos o profesionales, la mayoría de las veces son creados por colectivos, artistas desconocidos, o grupos interesados en proteger su anonimato y que desean expresar sus pasiones políticas, pero de cualquier manera su valor estético es siempre histórico.
El caos visual de la ciudad es a la vez un reto y una inspiración para el póster político. La saturación de señales, carteles, anuncios y signos de las calles obligan al póster político a ser preciso, a destacar, a ser efectivo; tienen que crearse de tal manera que, por cualquier motivo, logren llamar la atención del transeúnte, capturarlo, pero al mismo tiempo están hechos con convicción, con integridad y con principios, por esto los pósters políticos siempre despliegan y superan la sofisticación gráfica de la publicidad diseñada. La publicidad comercial más efectiva busca siempre remedar al póster político.
El póster político generalmente denuncia injusticias y problemas y dan la señal de alerta a la sociedad, pero al mismo tiempo que señalan conflictos son también alternativas de inspiración, optimismo y valor; son a la vez documentos de denuncia y la evidencia de la posibilidad de una solución, por que son la demostración de la creatividad y el compromiso de comunidades, colectivos e individuos.
En México cabe destacar por su importancia, compromiso y resonancia internacional la labor en el desarrollo del póster político del Taller de la Gráfica Popular, el trabajo de la artista Rini Templeton, y el trabajo de gráfica de protesta realizado alrededor del movimiento estudiantil del 68, trabajos que han dado la vuelta al mundo no solo por el calor histórico de sus denuncias, también por su importancia estética.
Los pósters aquí presentes fueron originalmente hechos por el Taller de la Gráfica Popular, Adolfo Mexiac, Rini Templeton, Emory Douglas y la Internacional Situacionista.
Autor de inscripción
Razo, Vicente, 1970 -
Tipo de inscripción
Texto