Pintor y escultor guatemalteco naturalizado mexicano. Considerado una de las figuras fundamentales del arte moderno en América Latina, por su contribución a la integración del arte abstracto con la tradición precolombina y la arquitectura contemporánea. Inició su formación artística en Guatemala estudiando escultura, pero, decidió dedicarse a la pintura. En su juventud viajó a Europa, donde entró en contacto con las vanguardias y conoció a artistas como Amedeo Modigliani y Kees van Dongen. Experiencia que marcó su desarrollo estético y consolidó su interés por la abstracción y la síntesis formal.
En 1919 se estableció en México, donde entabló relación con figuras como Diego Rivera, integrándose al movimiento muralista desde una perspectiva singular. A diferencia del carácter narrativo y figurativo que predominaba en el Muralismo mexicano, Mérida desarrolló un lenguaje abstracto y geométrico que fusionó las corrientes de la modernidad europea con elementos del arte mesoamericano. Su obra se distinguió por la búsqueda de una integración armónica entre arte plástico y arquitectura, proponiendo un arte monumental no sólo decorativo, sino estructural. Además de su labor mural, incursionó en el diseño escenográfico y de vestuario para espectáculos de danza, donde también exploró la relación entre forma, ritmo y color.
Su producción reflejó constantemente la fusión de sus raíces maya-quiché y su herencia española, construyendo una identidad artística profundamente mestiza y moderna. Entre sus obras destacadas se encuentra la intervención del Centro Urbano Presidente Juárez (posteriormente conocido como Multifamiliar Benito Juárez), donde creó un conjunto de murales que reinterpretaban mitos mesoamericanos a través de composiciones abstractas. A partir de la década de 1950, Mérida adoptó un estilo más cercano al constructivismo, empleando materiales industriales como el mosaico de vidrio en murales para instituciones públicas en México y Guatemala, como los realizados para el Museo Nacional de Antropología, el Cine Manacar y el mural “La mestiza de Guatemala” en el Palacio Municipal de Guatemala. Fue reconocido con múltiples distinciones, entre ellas la Orden del Quetzal (Guatemala, 1966) y la Orden del Águila Azteca (México, 1980).