COCHE ELEVADO EN 60 CM.
Calle Regina, 51. México D.F. Marzo 1998
Para esta pieza se empleó mi lugar de residencia en la Ciudad de México. Situado en el centro histórico de la ciudad, es difícil, por motivos obvios, encontrar vehículos estacionados a partir de cierta hora o de encontrarse son modelos antiguos e inservibles. Se pidió prestado un coche y se estacionó frente a la ventana de mi departamento. Posteriormente se rodeó el automóvil con cuerdas de plástico que, atravesando mi habitación, se ataron a una columna situada en el patio interior del edificio. Ello obligaba a mantener la puerta constantemente abierta, lo que transformaba mi espacio en parte de la exhibición. Las cuerdas, presentes en esa ciudad en tianguis y toda una gama de arquitecturas informales, se tensaron de modo que el coche se elevase en la medida indicada en el título y por uno de sus costados, así las dos ruedas ahí situadas quedaban al alcance de cualquiera y hubieron de ser retiradas. Durante el día el tráfico no se resintió de la presencia de las cuerdas y el único problema fue la constante curiosidad de la policía, la cual, no encontrando infracción alguna, nunca fue más allá de hacer preguntas sin obtener respuestas satisfactorias. La pieza sólo permaneció dos días en exhibición.
CAR RAISED 60 CM.
Regina Street #51. Mexico City. March 1998.
For this piece I used my place of residence in Mexico City. Situated downtown, it is difficult for obvious reason, to find vehicles parked on the Street after a certain hour, if so they are old models or useless machines. A car was borrowed and parked in front of my apartment’s window. The car was then binded with plastic ropes that came through my room, and were tied to a column located in the building’s inner courtyard. This forced the door to be open, transforming my private space into part of the exhibition. The ropes, wich can be found in all the Street markets and in all scopes of informal architecture, were tightened in such a way that the car was elevated 60 cm sideways, so that two of its wheels were within reach and had to be removed. During the day the traffic was not affected by the ropes and the only problem was the police’s continuous curiosity, which, not finding any infraction, never went further than asking questions without obtaining satisfactory answers. The piece was exhibited for just two days.
Autor de inscripción
Sierra, Santiago, 1966 -
Tipo de inscripción
Texto