Estos volantes, carteles, pegatinas y mantas constituyen un conjunto de testimonios visuales generados en el movimiento estudiantil de 1968 con el objetivo de informar y difundir su causa, el pliego petitorio, las detenciones y la represión del gobierno contra el movimiento ciudadano. En las producciones con frecuencia se resignificaba la gráfica oficial de la XIX Olimpiada o aparecían personajes referenciales como el Che Guevara, Demetrio Vallejo o, como antagonista, el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz. Más que definirse por un propósito artístico, estas obras buscaban eficacia visual para comunicar consignas y demandas en medio de acciones colectivas y anónimas. Su diversidad estilística muestra la influencia técnica e iconográfica de diversas fuentes: el Taller de Gráfica Popular, el cartel cubano y el pop, así como la iconografía del Mayo francés. La mayor parte de estas obras se produjeron en los talleres de la Escuela Nacional de Artes Plásticas (Antigua Academia de San Carlos, ahora Facultad de Artes y Diseño) de la UNAM, la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda” y, en menor medida, en el Instituto Politécnico Nacional. La gráfica producida fue emplazada en autobuses y paredes en la calle, además de ser portada en los cuerpos durante las manifestaciones.
Henaro, Sol, "Gráfica del 68" en Cien del MUAC, México: UNAM. MUAC, 2020, p.82