Surgió entre 1984 y 1999 como una respuesta colectiva a la necesidad de crear arte con un fuerte discurso político-social, abordando temas como las luchas populares en Centroamérica y México, la represión política, la miseria urbana y rural, la homosexualidad y la pandemia del sida. Su propuesta artística no solo se distinguió por su contenido temático, sino también por su exploración visual, fusionando recursos del diseño gráfico, la fotografía y técnicas pictóricas, creando un lenguaje visual único que reflejaba la realidad social de las décadas de los 80 y 90.
El TDV fue fundado por los artistas Antonio Salazar, Gabriel Castro Rocha y Marco Aulio Prado, quienes, después de años de trabajar juntos en proyectos individuales y colaborativos, formalizaron su asociación en 1984. El grupo surgió de una profunda afinidad ideológica y técnica entre sus miembros, además de su interés por explorar la producción artística de manera colectiva. Un antecedente clave de su fundación fue una exposición conjunta de Salazar y Prado en la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco, en 1983, en la que se planteaba la necesidad de recuperar y circular los signos de las luchas populares, liberándolos de las imposiciones del sistema capitalista.
El nombre del grupo, Taller de Documentación Visual, fue sugerido por Gabriel Castro Rocha, y su imagen gráfica fue diseñada por Pablo Berlanga, un maestro de diseño amigo del grupo. El término "taller" hacía referencia al espacio de trabajo y colaboración, inspirado en la tradición de los talleres de artistas renacentistas.
A lo largo de su existencia, el TDV trabajó principalmente con pintura acrílica, desarrollando una técnica de coloración particular que jugaba con la superposición de planos de color y la creación de patrones visuales de movimiento mediante el desfase de imágenes, similar a la técnica serigráfica. Sus composiciones eran planas y simétricas, utilizando principios de diseño gráfico para facilitar la lectura de las imágenes y centrar la atención del espectador en los elementos clave a través de la inclución de documentos, imágenes de revistas y fotografías, que eran recicladas y recontextualizadas en sus obras, con el fin de dar testimonio de la memoria colectiva de la sociedad.